Informe de propuestas
– Notas aceleradas sobre los últimos acontecimientos –
Lo que el autor del COMENTARIO Nº 1 no sabía y se preguntaba constantemente era si, cuando el autor del comentario desencadenante de la tragedia, COMENTARIO Nº 4, decía raro, se refería a raro, de interesante o inverosímil, o se refería a raro, de absurdo y ridículo. O si por el contrario, era una mezcla de ambos, un término medio o un aglutinador de interesante y ridículo, o dicho de otro de modo, deliberadamente cínico. Aunque lo que el autor de COMETARIO Nº 4 dijo exactamente fue: raro de cojones.
El autor del primer comentario, COMENTARIO Nº 1 – ¿qué estás pensando? – negaba insistentemente que su intención fuese cínica. «Mi intención» decía, «en ningún caso revela una actitud insolente que actúe como campo de fuerza sobre lo que dije. Si la percepción de un tercero, o de varios terceros, como se comprobó a partir de la gran cantidad de comentarios que generó el primer comentario (COMENTARIO Nº 1) podía provocar o 1) vergüenza ajena ante lo incorrecto, pretencioso o simplemente ridículo del comentario, o 2) una extraña fascinación ligada en una exacta condensación de conceptos, que en cualquier caso, sólo rozaba un significado, y que expuse en sólo unos pocos caracteres, es algo que sólo los lectores y comentaristas de mi comentario (el COMENTARIO Nº 1) pueden saber con exactitud.»
Según parece, el autor del COMENTARIO Nº 1, siempre había considerado como algo positivo que le calificasen de raro, creemos, porque lo equiparada al término especial, y que su delirio, también creemos – aunque hay distintos puntos de vista sobre este tema – podía haber sido causado por una revelación de su error.
«Raro es raro. No-normal.» Había dicho en algún momento el autor del COMENTARIO Nº 1.
Cuando el autor del COMENTARIO Nº 1 decía no normal, parecía que estuviese tartamudeando la palabra Normal. A veces, incluso, introducía un tercer No y decía No No Normal, y se preguntaba, si esa tartamudez ocasional podía manifestar a la vez un deseo inconsciente de calificarse como No raro, o No No-normal, y si la doble negación podía actuar como un impulso de normalidad o un delete de su revelación. «Raro es un Off y Normal es un On» decía. «Ser Raro es estar en Off y ser Normal es estar en On»
Durante nuestras conversaciones, el autor del COMENTARIO Nº 1 recordaba insistentemente la conversación final de los personajes principales de Revolutionary Road, en el momento en el que April Wheeler (interpretada por Kate Winslet en la versión cinematográfica dirigida por Sam Mendes), se interesaba por el nuevo puesto de trabajo relacionado con computadoras de Frank Wheeller, (interpretado por Leonardo DiCaprio) mientras desayunaban. Kate Winslet se mostraba visiblemente alienada y compungida mientras Leonardo DiCaprio, muy emocionado, se lo explicaba diciendo que las computadoras eran algo así como tubos huecos que se relacionan entre sí. Y el autor del COMENTARIO Nº 1, a raíz de esto, decía, o se preguntaba, si podía ser que estar en Off – lo que él identificaba como ser raro y pensarse especial – no fuese en realidad mucho más que un simple estado, no un verdadero afuera, sino simplemente el afuera que la máquina necesitaba para comunicarse consigo misma.
Cuando conseguimos finalmente sacar el tema del momento en el que el autor del COMENTARIO Nº 1 había disparado en la rodilla al autor del COMENTARIO Nº 4, el autor del COMENTARIO Nº 1 dijo: «Creo que en el momento en el que disparé al autor del COMENTARIO Nº 4, desgarre la tensión que parece vibrar en la piel de los acontecimientos, perdón por el sentimentalismo.» Dijo con lágrimas en los ojos «Pero yo tenía verdadero aprecio al autor del COMENTARIO Nº 4.».
Sólo decir que el autor del COMENTARIO Nº 1 quería ser escritor, y que utilizar expresiones como “mi editor” o “la reseña de mi libro”, le ponía cachondo. El autor del COMENTARIO Nº 1 explicaba que, cuando veía a una chica guapa por la calle, a veces sentía un deseo incontrolable de pararla y decirle que él a veces utilizaba expresiones como “mi editor” o “la reseña de mi libro”. Y luego imaginaba a la chica objeto de la fantasía diciendo: «Ven a mi cama.» O imaginaba que la chica salía huyendo pensando que el autor del COMENTARIO Nº 1 era un pervertido.
La novia del autor del COMENTARIO Nº 1 y autora del COMENTARIO Nº 3, visitó hace tan sólo dos días al autor del COMENTARIO Nº 1, dentro del horario de vistas del Centro Sandoz, después de largas deliberaciones acerca de la conveniencia o no de la vista por parte del Grupo de Estudio de Evaluación Clínica, y ella, la novia del autor del COMENTARIO Nº 1, le dijo que había escrito el nombre del autor del COMENTARIO Nº 1 en Google, y había leído las reseñas de su libro (Nostalgias Futuristas) y había pensado que, y así quedó grabado: «no reseñan tu libro, reseñan tus elecciones.» Y el autor del COMENTARIO Nº 1 contestó: «eso me da miedo.»
Después de quedarse callado y meditabundo, el autor de COMENTARIO Nº 1 imaginó un futuro, y así se lo hizo saber a su novia, en el que todo el mundo era un escritor, y en el que cada escritor mandaba sus libros a un crítico para que los reseñase, y ese crítico, además, tenía que escribir las reseñas de todos los libros que un grupo de escritores le mandaba cada cierto tiempo. Y que en ese futuro, uno de esos escritores, pongamos, el autor del COMENTARIO Nº 1, le decía a su novia (la autora del COMENTARIO Nº 3): «te he escrito una novela.» Y ella tenía que decir: «vamos a mi cama.» Y después de follar y quedarse abrazados, ella se imaginaba los pensamientos de él y él se imaginaba los pensamientos de ella, y ella escribiría un poema que posteriormente mandaba por email a ese crítico, (que también escribía libros y los mandaba por email a otro crítico), y el crítico tenía que escribir una reseña de ese poema y decir: «me apetece tomar un café con ese poema.»
Después de la visita de la novia del autor del COMENTARIO Nº 1, y a raíz de cómo ha sucedido todo, en el Grupo de Estudio de Evaluación Clínica nos lamentamos y decimos cosas como: «si lo hubiésemos sabido antes...» Y los miembros del Grupo de Estudio no paramos de recordar los acontecimientos y situarnos en el alma del autor del COMENTARIO Nº 1, y aquí abajo ilustramos sucintamente cómo empezó todo.
Esa fatídica tarde el autor del COMENTARIO Nº 1 escribió en su muro a las 17:05: «No estás enfermo porque yo no lo entiendo.»
Al cabo de un minuto la novia del autor del COMENTARIO Nº 1 pulsó Me gusta, y a los tres minutos (17:10), el autor del COMENTARIO Nº 1 escribió un segundo comentario, COMENTARIO Nº 2, diciendo: «no tengo suficientes pruebas para pensar que estoy equivocado.»
A las 17:34 la novia del autor del COMENTARIO Nº 1 escribió (COMENTARIO Nº 3): «he pulsado me gusta un poco sin querer y ahora no sé si me gusta pero lo que tengo bastante claro es que tampoco pienso que Ya no me gusta.»
A las 17:38 el autor de COMENTARIO Nº 1 pulsó Me gusta al comentario de su novia, COMENTARIO Nº 3, y a las 19:47, el autor del COMENTARIO Nº 4 escribió: «autor del COMENTARIO Nº 1, eres raro de cojones», generando un montón de Me gusta instantáneos y un total de 58 comentarios en los que se frivolizaba e ironizaba sobre la personalidad del autor del COMENTARIO Nº 1 y Nº 2, hasta que 24 horas después, el autor del COMENTARIO Nº 1 bajó al bar como cada tarde a eso de las 20:08, según el informe de la Policía Nacional, y disparó en la rodilla al autor del COMENTARIO Nº 4, parando definitivamente el flujo de comentarios en el hilo.
En un momento de descuido de los celadores y para la desdicha del Grupo de Investigadores del Grupo de Estudio de Evaluación Clínica de la Institución El Centro Sandoz, el autor del COMENTARIO Nº 1 se ahorcó (hace exactamente 13 minutos en este momento) utilizando unos pantalones de pana que la Enfermara María Morera consideraba encantadoramente otoñales, y que el autor del COMENTARIO Nº 1 utilizaba para pasear alguna tarde a la hora del crepúsculo en los espaciosos jardines de El Centro Sandoz, completando su atuendo con una chaqueta verde oliva de lana con dos parches con forma de huevo en el codo.
El autor del COMENTARIO Nº 1 dejó escrito en su nota de suicidio, finalmente. «Me suicidó para decirle a mi familia que son especiales, tanto como la familia de dos millones de suicidas al año según las estadísticas.» Y los miembros del Grupo de Estudio de Evaluación Clínica aún dudamos si considerar la Nota de Suicidio como un hipotético COMENTARIO Nº 59 OCULTO, o utilizar su perfil y abrir un nuevo hilo con un hipotético COMENTARIO Nº 1 NUEVO, y cambiar las condiciones de aislamiento en todos los informes del CASO 358-76S apuntando que, el autor del COMENTARIO Nº 1, sí tenía derecho a unas horas de Internet al día, para así poder continuar el Estudio al que el Grupo de Estudio de Evaluación Clínica ha dedicado tantas horas y quebraderos de cabeza, y comprobar las reacciones de su círculo y los comentarios generados por la noticia de su suicidio, y completar así las Conclusiones y el grado de VERDAD en el tejido de la paranoia del autor del COMENTARIO Nº 1, y si las razones que le llevaron a disparar en la rodilla a un amigo suyo de toda la vida y posteriormente ahorcarse en su habitación, dejando el estudio llevado a cabo por este Grupo de Estudio a medias y sin concluir, eran, de alguna forma, comprensibles.
– Notas aceleradas sobre los últimos acontecimientos –
Lo que el autor del COMENTARIO Nº 1 no sabía y se preguntaba constantemente era si, cuando el autor del comentario desencadenante de la tragedia, COMENTARIO Nº 4, decía raro, se refería a raro, de interesante o inverosímil, o se refería a raro, de absurdo y ridículo. O si por el contrario, era una mezcla de ambos, un término medio o un aglutinador de interesante y ridículo, o dicho de otro de modo, deliberadamente cínico. Aunque lo que el autor de COMETARIO Nº 4 dijo exactamente fue: raro de cojones.
El autor del primer comentario, COMENTARIO Nº 1 – ¿qué estás pensando? – negaba insistentemente que su intención fuese cínica. «Mi intención» decía, «en ningún caso revela una actitud insolente que actúe como campo de fuerza sobre lo que dije. Si la percepción de un tercero, o de varios terceros, como se comprobó a partir de la gran cantidad de comentarios que generó el primer comentario (COMENTARIO Nº 1) podía provocar o 1) vergüenza ajena ante lo incorrecto, pretencioso o simplemente ridículo del comentario, o 2) una extraña fascinación ligada en una exacta condensación de conceptos, que en cualquier caso, sólo rozaba un significado, y que expuse en sólo unos pocos caracteres, es algo que sólo los lectores y comentaristas de mi comentario (el COMENTARIO Nº 1) pueden saber con exactitud.»
Según parece, el autor del COMENTARIO Nº 1, siempre había considerado como algo positivo que le calificasen de raro, creemos, porque lo equiparada al término especial, y que su delirio, también creemos – aunque hay distintos puntos de vista sobre este tema – podía haber sido causado por una revelación de su error.
«Raro es raro. No-normal.» Había dicho en algún momento el autor del COMENTARIO Nº 1.
Cuando el autor del COMENTARIO Nº 1 decía no normal, parecía que estuviese tartamudeando la palabra Normal. A veces, incluso, introducía un tercer No y decía No No Normal, y se preguntaba, si esa tartamudez ocasional podía manifestar a la vez un deseo inconsciente de calificarse como No raro, o No No-normal, y si la doble negación podía actuar como un impulso de normalidad o un delete de su revelación. «Raro es un Off y Normal es un On» decía. «Ser Raro es estar en Off y ser Normal es estar en On»
Durante nuestras conversaciones, el autor del COMENTARIO Nº 1 recordaba insistentemente la conversación final de los personajes principales de Revolutionary Road, en el momento en el que April Wheeler (interpretada por Kate Winslet en la versión cinematográfica dirigida por Sam Mendes), se interesaba por el nuevo puesto de trabajo relacionado con computadoras de Frank Wheeller, (interpretado por Leonardo DiCaprio) mientras desayunaban. Kate Winslet se mostraba visiblemente alienada y compungida mientras Leonardo DiCaprio, muy emocionado, se lo explicaba diciendo que las computadoras eran algo así como tubos huecos que se relacionan entre sí. Y el autor del COMENTARIO Nº 1, a raíz de esto, decía, o se preguntaba, si podía ser que estar en Off – lo que él identificaba como ser raro y pensarse especial – no fuese en realidad mucho más que un simple estado, no un verdadero afuera, sino simplemente el afuera que la máquina necesitaba para comunicarse consigo misma.
Cuando conseguimos finalmente sacar el tema del momento en el que el autor del COMENTARIO Nº 1 había disparado en la rodilla al autor del COMENTARIO Nº 4, el autor del COMENTARIO Nº 1 dijo: «Creo que en el momento en el que disparé al autor del COMENTARIO Nº 4, desgarre la tensión que parece vibrar en la piel de los acontecimientos, perdón por el sentimentalismo.» Dijo con lágrimas en los ojos «Pero yo tenía verdadero aprecio al autor del COMENTARIO Nº 4.».
Sólo decir que el autor del COMENTARIO Nº 1 quería ser escritor, y que utilizar expresiones como “mi editor” o “la reseña de mi libro”, le ponía cachondo. El autor del COMENTARIO Nº 1 explicaba que, cuando veía a una chica guapa por la calle, a veces sentía un deseo incontrolable de pararla y decirle que él a veces utilizaba expresiones como “mi editor” o “la reseña de mi libro”. Y luego imaginaba a la chica objeto de la fantasía diciendo: «Ven a mi cama.» O imaginaba que la chica salía huyendo pensando que el autor del COMENTARIO Nº 1 era un pervertido.
La novia del autor del COMENTARIO Nº 1 y autora del COMENTARIO Nº 3, visitó hace tan sólo dos días al autor del COMENTARIO Nº 1, dentro del horario de vistas del Centro Sandoz, después de largas deliberaciones acerca de la conveniencia o no de la vista por parte del Grupo de Estudio de Evaluación Clínica, y ella, la novia del autor del COMENTARIO Nº 1, le dijo que había escrito el nombre del autor del COMENTARIO Nº 1 en Google, y había leído las reseñas de su libro (Nostalgias Futuristas) y había pensado que, y así quedó grabado: «no reseñan tu libro, reseñan tus elecciones.» Y el autor del COMENTARIO Nº 1 contestó: «eso me da miedo.»
Después de quedarse callado y meditabundo, el autor de COMENTARIO Nº 1 imaginó un futuro, y así se lo hizo saber a su novia, en el que todo el mundo era un escritor, y en el que cada escritor mandaba sus libros a un crítico para que los reseñase, y ese crítico, además, tenía que escribir las reseñas de todos los libros que un grupo de escritores le mandaba cada cierto tiempo. Y que en ese futuro, uno de esos escritores, pongamos, el autor del COMENTARIO Nº 1, le decía a su novia (la autora del COMENTARIO Nº 3): «te he escrito una novela.» Y ella tenía que decir: «vamos a mi cama.» Y después de follar y quedarse abrazados, ella se imaginaba los pensamientos de él y él se imaginaba los pensamientos de ella, y ella escribiría un poema que posteriormente mandaba por email a ese crítico, (que también escribía libros y los mandaba por email a otro crítico), y el crítico tenía que escribir una reseña de ese poema y decir: «me apetece tomar un café con ese poema.»
Después de la visita de la novia del autor del COMENTARIO Nº 1, y a raíz de cómo ha sucedido todo, en el Grupo de Estudio de Evaluación Clínica nos lamentamos y decimos cosas como: «si lo hubiésemos sabido antes...» Y los miembros del Grupo de Estudio no paramos de recordar los acontecimientos y situarnos en el alma del autor del COMENTARIO Nº 1, y aquí abajo ilustramos sucintamente cómo empezó todo.
Esa fatídica tarde el autor del COMENTARIO Nº 1 escribió en su muro a las 17:05: «No estás enfermo porque yo no lo entiendo.»
Al cabo de un minuto la novia del autor del COMENTARIO Nº 1 pulsó Me gusta, y a los tres minutos (17:10), el autor del COMENTARIO Nº 1 escribió un segundo comentario, COMENTARIO Nº 2, diciendo: «no tengo suficientes pruebas para pensar que estoy equivocado.»
A las 17:34 la novia del autor del COMENTARIO Nº 1 escribió (COMENTARIO Nº 3): «he pulsado me gusta un poco sin querer y ahora no sé si me gusta pero lo que tengo bastante claro es que tampoco pienso que Ya no me gusta.»
A las 17:38 el autor de COMENTARIO Nº 1 pulsó Me gusta al comentario de su novia, COMENTARIO Nº 3, y a las 19:47, el autor del COMENTARIO Nº 4 escribió: «autor del COMENTARIO Nº 1, eres raro de cojones», generando un montón de Me gusta instantáneos y un total de 58 comentarios en los que se frivolizaba e ironizaba sobre la personalidad del autor del COMENTARIO Nº 1 y Nº 2, hasta que 24 horas después, el autor del COMENTARIO Nº 1 bajó al bar como cada tarde a eso de las 20:08, según el informe de la Policía Nacional, y disparó en la rodilla al autor del COMENTARIO Nº 4, parando definitivamente el flujo de comentarios en el hilo.
En un momento de descuido de los celadores y para la desdicha del Grupo de Investigadores del Grupo de Estudio de Evaluación Clínica de la Institución El Centro Sandoz, el autor del COMENTARIO Nº 1 se ahorcó (hace exactamente 13 minutos en este momento) utilizando unos pantalones de pana que la Enfermara María Morera consideraba encantadoramente otoñales, y que el autor del COMENTARIO Nº 1 utilizaba para pasear alguna tarde a la hora del crepúsculo en los espaciosos jardines de El Centro Sandoz, completando su atuendo con una chaqueta verde oliva de lana con dos parches con forma de huevo en el codo.
El autor del COMENTARIO Nº 1 dejó escrito en su nota de suicidio, finalmente. «Me suicidó para decirle a mi familia que son especiales, tanto como la familia de dos millones de suicidas al año según las estadísticas.» Y los miembros del Grupo de Estudio de Evaluación Clínica aún dudamos si considerar la Nota de Suicidio como un hipotético COMENTARIO Nº 59 OCULTO, o utilizar su perfil y abrir un nuevo hilo con un hipotético COMENTARIO Nº 1 NUEVO, y cambiar las condiciones de aislamiento en todos los informes del CASO 358-76S apuntando que, el autor del COMENTARIO Nº 1, sí tenía derecho a unas horas de Internet al día, para así poder continuar el Estudio al que el Grupo de Estudio de Evaluación Clínica ha dedicado tantas horas y quebraderos de cabeza, y comprobar las reacciones de su círculo y los comentarios generados por la noticia de su suicidio, y completar así las Conclusiones y el grado de VERDAD en el tejido de la paranoia del autor del COMENTARIO Nº 1, y si las razones que le llevaron a disparar en la rodilla a un amigo suyo de toda la vida y posteriormente ahorcarse en su habitación, dejando el estudio llevado a cabo por este Grupo de Estudio a medias y sin concluir, eran, de alguna forma, comprensibles.

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